Agostina Vega se habría defendido de, al menos, dos personas
CONTAPUESALTA- Osvaldo Fassetta, uno de los inquilinos de Claudio Barrelier, quedó detenido el jueves de esta semana, acusado por encubrimiento del femicidio de Agostina Vega, de 14 años. Una prueba de ADN podría terminar de vincularlo a la causa, quizás hasta como partícipe necesario.
El informe preliminar de la autopsia ya está en manos de la Justicia con los datos que se pudieron corroborar a pesar de estado en el que estaban los restos de la adolescente a una semana de su femicidio, por ejemplo, que bajo las uñas hay dos rastros hemáticos.
La presencia de ese material, como se informó este viernes en el programa "Desayuno Americano", significa que Agostina Vega intentó defenderse de un ataque en el que intervinieron al menos dos personas. Si uno de los rastros coincide con el ADN de Fassetta la Justicia de Córdoba podría imputarlo como partícipe necesario del femicidio de Agostina, y podría imponerle una pena igual o similar a la que recibiría Claudio Barrelier en calidad de autor.
Aunque Fassetta intentó aclarar su relato en sucesivas entrevistas por televisión, el fiscal Raúl Garzón ordenó su captura por las inconsistencias en sus tres testimonios ante la Justicia.
El testimonio de Osvaldo Fassetta, el presunto segundo atacante de Agostina Vega
Fassetta, de 47 años, alquiló una habitación en la casa de Claudio Barrelier durante 25 días, pero se fue sin mediar palabra el domingo 24 de mayo, cuando la desaparición de Agostina Vega ya era un hecho de público conocimiento.
El hombre intentó instalar el relato de que había visto a Barrelier a las 21 del sábado 23 de mayo, unas horas antes de que el hombre recibiera en su casa a la adolescente y la asesinara tras abusar de ella.
Según su relato, él terminó su jornada laboral a las 5 de la mañana del domingo y acudió "con dos amigos" a la casa de Melisa Heredia, la madre de Agostina, que ya le había informado de la desaparición a todo el círculo que conocía a la adolescente.
Melisa Heredia inluso había hablado con Claudio Barrelier, quien al principio le negó haber tenido contacto con la adolescente, y a las 5, cuando el remisero que trasladó a Agostina a la casa del barrio Cofico describió a la perfección al acusado, Fassetta puso manos a la obra para despistar la investigación.
El hombre contó que acompañó a Melisa Heredia a buscar a su hija por el barrio Juan Pablo II de Córdoba y que a las 8.30 radicaron la denuncia por desaparición en una comisaría. Luego él se retiró a la casa donde aún alquilaba un cuarto.
Fassetta reconoció que a las 12 del mediodía del domingo compartió en su cuarto una cerveza con un amigo, que resultó ser Matías, otro inquilino de Claudio Barrelier.
El hombre sólo notó un cambio en toda la casa: alguien había cambiado su colcha oscura por una "color crema".
La Policía de Córdoba encontró un rastro hemático en una frazada del cuarto de Fassetta y se comprobó que esa tela fue lavada con agua oxigenada.
A estas alturas la Justicia de Córdoba podría ubicar a Fassetta en la escena donde Claudio Barrelier descuartizó el cuerpo de Agostina.
Pero aún si no fuese así, el hombre hizo todo lo posible por entorpecer la búsqueda de Agostina por parte de su madre, a quien llegó a recomendarle no establecer contacto con el padre de la adolescente.
En la casa del barrio Cofico -que era propiedad de la madre de la pareja actual de Barrelier- había tres inquilinos: Osvaldo Fassetta, Matías y Ludmila.
Pero Fassetta dijo que no había gente en la casa cuando él volvió con Matías, a las 11.30 o 12 del domingo, y no pudo dar ni siquiera con la actual pareja de Barrelier para avisarle que había llegado.
La relación entre Barrelier y su actual pareja se inició cuando la mujer tenía ente 15 y 16 años, con el permiso de la madre de ella, que era la dueña legítima de la casa y murió hace algunos años.





