Se derrumba la confianza en el Gobierno: abril registró el nivel de aprobación más bajo de la gestión

Se derrumba la confianza en el Gobierno: abril registró el nivel de aprobación más bajo de la gestión

CONTAPUESALTA- El Índice de Confianza en el Gobierno (ICG), elaborado por la Universidad Torcuato Di Tella, encendió las alarmas en el Gobierno de Javier Milei tras registrar en abril de 2026 su caída más pronunciada en lo que va del año, y la cuarta consecutiva.

Con un retroceso del 12,1% respecto a marzo, el indicador se ubicó en 2,02 puntos, marcando el nivel de aprobación más bajo desde que Milei asumió la Presidencia.

A pesar de la tendencia negativa —acumula cuatro meses de bajas consecutivas—, el Gobierno aún mantiene un margen de ventaja respecto a gestiones anteriores:

 Vs. Alberto Fernández: La confianza actual es un 40,9% superior a la registrada en abril de 2022 (1,44 puntos).

 Vs. Mauricio Macri: El índice se encuentra apenas un 2,1% por debajo del valor de abril de 2018 (2,07 puntos).

Radiografía del desplome de la confianza en el Gobierno de Javier Milei

El informe, basado en datos de Poliarquía Consultores, muestra que los cinco pilares que componen el índice sufrieron deterioros significativos:

 Eficiencia: Fue el rubro que más sufrió, con un desplome del 21,4%.

 Evaluación General: Cayó un 17,2%, reflejando un desgaste en la percepción del rumbo del país.

 Honestidad: Sigue siendo el atributo mejor valorado (2,50 puntos), aunque también retrocedió un 8,4%.

El descontento no golpeó a todos los sectores por igual, dejando al descubierto cambios en la base de apoyo oficialista:

 Edad: El segmento de 30 a 49 años fue el que más confianza perdió (-16,7%). En contraste, los jóvenes de 18 a 29 años son los únicos que mostraron una leve mejora (+2,3%), manteniéndose como el núcleo más fiel.

 Geografía: El Gran Buenos Aires (GBA) registra el nivel de confianza más crítico (1,67 puntos), mientras que el interior del país, aunque cayó, sigue siendo el principal sostén del índice.

 Educación: Los sectores con educación secundaria completa mostraron la caída más fuerte del mes, con un retroceso cercano al 19%.

El ICG revela una polarización extrema basada en la visión a futuro. Mientras que los optimistas (quienes creen que la economía mejorará) mantienen una confianza de 4,03 puntos, aquellos que esperan un empeoramiento muestran un rechazo casi total, con un índice de apenas 0,51 puntos.

Este escenario plantea un desafío para la Casa Rosada: frenar la erosión de la confianza en un contexto donde la percepción de eficiencia y gestión directa parece ser el flanco más débil de la administración libertaria.